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Factura completa en VeriFactu: campos obligatorios para empresas

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Cuando una empresa emite una factura a otra empresa, no existe margen para la improvisación. La normativa fiscal española es clara: las operaciones entre empresas y profesionales exigen una factura completa, un documento con un conjunto de campos obligatorios que ahora, además, debe registrarse y enviarse al sistema VeriFactu de la Agencia Tributaria. Conocer exactamente qué información debe contener este documento es fundamental para evitar sanciones y garantizar la validez de cada operación comercial.

Qué es una factura completa en el contexto de VeriFactu

Una factura completa, también denominada factura ordinaria, es el documento de facturación que recoge de forma íntegra todos los datos exigidos por el Reglamento de facturación aprobado mediante el Real Decreto 1619/2012. Se contrapone a la factura simplificada, que es un documento abreviado permitido únicamente en determinados supuestos.

En el marco de VeriFactu, el sistema de registro de facturación establecido por el Real Decreto 1007/2023, la distinción entre ambos tipos de factura cobra especial relevancia. El sistema VeriFactu obliga a los contribuyentes sujetos a su ámbito de aplicación a generar un registro electrónico de cada factura emitida, incluyendo un código de verificación que garantiza la integridad y trazabilidad del documento. Este registro debe reflejar con exactitud el tipo de factura y todos sus campos, por lo que emitir un documento incompleto o erróneo tiene consecuencias directas tanto en el plano legal como en el sistema de registro.

Cuando hablamos de factura completa en VeriFactu para empresas, nos referimos por tanto al documento que cumple simultáneamente con el Reglamento de facturación y con los requisitos técnicos y de contenido establecidos por la normativa de sistemas de facturación verificable.

Campos obligatorios en facturas emitidas entre empresas

El artículo 6 del Real Decreto 1619/2012 establece los datos que toda factura completa debe incluir. A continuación se detallan los campos obligatorios que cualquier empresa debe incorporar en sus facturas, y que el sistema VeriFactu recoge en el registro correspondiente:

  • Número de factura y serie: la numeración debe ser correlativa y no puede tener saltos. La serie es optativa pero, si se utiliza, debe mantenerse con coherencia.
  • Fecha de expedición: el día en que se emite la factura. En algunos casos también debe indicarse la fecha de realización de la operación si es diferente a la de expedición.
  • Datos del emisor: nombre o razón social completa, número de identificación fiscal (NIF) y domicilio fiscal de quien emite la factura.
  • Datos del destinatario: nombre o razón social, NIF y domicilio del cliente. En las operaciones entre empresas, la identificación del receptor es obligatoria e imprescindible.
  • Descripción de las operaciones: detalle suficiente de los bienes entregados o los servicios prestados. La descripción debe permitir identificar la naturaleza de la operación.
  • Base imponible: importe sobre el que se aplica el tipo de IVA, desglosado por tipo impositivo si se aplican tipos diferentes en la misma factura.
  • Tipo o tipos de IVA aplicados: el porcentaje de IVA correspondiente a cada base imponible.
  • Cuota de IVA: importe resultante de aplicar el tipo de IVA a la base imponible.
  • Importe total de la factura: suma de la base imponible y la cuota de IVA.
  • Datos sobre inversión del sujeto pasivo: cuando proceda, debe indicarse expresamente que el destinatario es el sujeto pasivo del impuesto.
  • Exenciones de IVA: en caso de operaciones exentas, debe hacerse constar la referencia normativa que ampara dicha exención.

Además de estos campos exigidos por el reglamento de facturación, el sistema VeriFactu incorpora en el registro electrónico información adicional de carácter técnico, como el código de identificación del registro, la huella o hash del registro anterior en la cadena, y la firma electrónica o el código de verificación que acredita la comunicación a la Agencia Tributaria. Estos elementos no aparecen necesariamente impresos en la factura en papel o en el PDF enviado al cliente, pero forman parte indisociable del proceso de emisión bajo VeriFactu.

Por qué las operaciones B2B no pueden usar factura simplificada

La factura simplificada es un documento válido en casos muy concretos: ventas al por menor, servicios de hostelería y restauración, peluquerías, aparcamientos y otras actividades en las que el destinatario es habitualmente un consumidor final. Su uso está regulado en el artículo 4 del Real Decreto 1619/2012 y queda restringido a determinados supuestos tasados por la normativa.

Sin embargo, existe una excepción que lo impide de forma absoluta: cuando el destinatario de la operación es un empresario o profesional actuando como tal, la factura simplificada no es válida, salvo en circunstancias muy específicas y siempre que el destinatario no exija la factura completa. En la práctica, cualquier empresa que necesite deducirse el IVA soportado debe exigir y recibir una factura completa, ya que la factura simplificada no permite en general la deducción del impuesto.

Este principio adquiere especial importancia en el entorno VeriFactu. El sistema clasifica cada registro de factura según su tipología, y emitir una factura simplificada en una operación B2B que debería haberse documentado con factura completa supone un incumplimiento que puede derivar en:

  • La imposibilidad del cliente de deducir el IVA soportado en esa operación.
  • El riesgo de sanción por incumplimiento del Reglamento de facturación.
  • Inconsistencias en el registro de VeriFactu que pueden generar requerimientos por parte de la Agencia Tributaria.

Por todo ello, en cualquier operación en la que el comprador sea una empresa o profesional, la emisión de una factura completa no es una opción, sino una obligación.

Ejemplo de factura completa con todos los campos requeridos por VeriFactu

Para ilustrar de forma práctica cómo debe estructurarse una factura completa en el contexto de VeriFactu, a continuación se presenta un ejemplo con los campos que debe contener el documento:

  • Número y serie: A-2025/0042
  • Fecha de expedición: 15 de enero de 2025
  • Fecha de operación: 10 de enero de 2025 (si difiere de la expedición)
  • Emisor: Empresa Servicios Digitales, S.L. – NIF: B12345678 – Calle Mayor, 10, 28001 Madrid
  • Destinatario: Comercial del Norte, S.A. – NIF: A87654321 – Avenida de la Industria, 5, 48001 Bilbao
  • Descripción: Servicio de consultoría en transformación digital correspondiente al mes de enero de 2025
  • Base imponible: 5.000,00 euros
  • Tipo de IVA: 21%
  • Cuota de IVA: 1.050,00 euros
  • Total factura: 6.050,00 euros
  • Forma de pago: Transferencia bancaria (campo recomendado aunque no siempre obligatorio)

Desde el punto de vista de VeriFactu, en el momento en que el software de facturación genera este documento, debe crear simultáneamente un registro electrónico que incluye los datos anteriores junto con la información técnica del sistema: el código de registro, el encadenamiento con el registro anterior y el código o firma que acredita que la información ha sido enviada o está disponible para verificación por parte de la Agencia Tributaria. El cliente puede verificar la autenticidad de la factura a través del portal de la AEAT utilizando el código QR o el código de verificación que debe aparecer en el documento.

Es importante destacar que los programas de facturación homologados para VeriFactu gestionan estos campos técnicos de forma automática. La responsabilidad del empresario o autónomo radica en asegurarse de que los datos de contenido, es decir, los relativos al emisor, receptor, operación e importes, son correctos en el momento de la emisión.

Conclusión práctica

Si tu empresa emite facturas a otras empresas o profesionales, debes utilizar siempre la factura completa, sin excepción. Con la implantación de VeriFactu, este requisito no solo sigue vigente, sino que se refuerza: el sistema registra cada factura con sus campos obligatorios y genera un rastro verificable que la Agencia Tributaria puede consultar en cualquier momento.

Revisar que tu software de facturación está adaptado a VeriFactu y que recoge correctamente todos los campos obligatorios en las facturas entre empresas es el primer paso para cumplir con la normativa y evitar problemas. Si tienes dudas sobre los plazos de implantación aplicables a tu empresa o sobre cómo adaptar tus procesos de facturación, en verifactu.com encontrarás toda la información actualizada sobre esta normativa.

Preguntas Frecuentes

Verifactu es el nuevo sistema de control y registro de facturación impulsado por la Agencia Tributaria para garantizar la integridad, trazabilidad y transparencia de todas las operaciones económicas de autónomos y empresas. Su objetivo es evitar manipulaciones en los datos contables, asegurar que cada factura emitida cumple estándares técnicos muy concretos y permitir un mayor control fiscal automatizado. Los programas de facturación compatibles deben generar un registro de cada factura y remitírselo a Hacienda o mantenerlo preparado para enviarlo cuando sea requerido. Verifactu forma parte del proceso de digitalización tributaria que se está implantando en toda España.

Aunque la normativa de Verifactu ya está aprobada, su obligatoriedad depende del calendario que establezca el Ministerio de Hacienda en la orden ministerial pendiente de publicación definitiva. La previsión general es que entre en vigor durante 2025–2026, con un periodo transitorio para que autónomos, empresas y proveedores de software adapten sus sistemas de facturación. Una vez fijada la fecha exacta, todos los negocios deberán utilizar programas que cumplan el estándar Verifactu. Es recomendable anticiparse y empezar a implementar soluciones compatibles cuanto antes para evitar prisas, errores y posibles sanciones cuando la norma sea plenamente exigible.

Verifactu aplica a todos los autónomos y empresas que emiten facturas en España, independientemente de su tamaño, sector o volumen de ingresos. Afecta tanto a profesionales que facturan directamente a clientes finales como a aquellos que trabajan para otras empresas, así como a negocios que usan software propio o plantillas manuales. También deben cumplir la norma los desarrolladores y proveedores de programas de facturación, quienes deben adaptar sus soluciones para generar registros seguros, firmados y trazables. En la práctica, cualquier persona o entidad que genere una factura deberá ajustarse al estándar Verifactu salvo excepciones muy concretas definidas por Hacienda.

El incumplimiento de Verifactu puede conllevar sanciones económicas importantes. Las multas incluyen penalizaciones por utilizar software no adaptado, manipular registros o impedir la correcta generación y conservación de los datos exigidos. Hacienda establece sanciones que pueden superar los 50.000 €, especialmente si se considera que el software permite ocultar ingresos o alterar la facturación. Además, no disponer del sistema compatible cuando sea obligatorio puede implicar sanciones por cada ejercicio o periodo incumplido. La norma pretende asegurar que todas las operaciones quedan registradas sin posibilidad de modificación, por lo que la prevención y la correcta adaptación tecnológica son esenciales.