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VeriFactu en Canarias: cómo afecta la normativa a autónomos y empresas

Tabla de contenido

La entrada en vigor del sistema VeriFactu plantea dudas específicas en determinados territorios con regímenes fiscales propios. Canarias es uno de ellos. Su particular sistema tributario, distinto al del resto de España peninsular, genera preguntas legítimas entre autónomos y empresas: ¿están obligados a usar VeriFactu? ¿Cómo afecta el IGIC a esta normativa? ¿Qué deben hacer los negocios canarios para cumplir con la ley?

En este artículo respondemos a estas preguntas con precisión, partiendo de la normativa vigente y de las características propias del régimen fiscal canario.

Cómo se aplica VeriFactu en Canarias

VeriFactu es el sistema de facturación verificable regulado por el Real Decreto 1007/2023, que desarrolla el reglamento de requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos de facturación. Su objetivo es garantizar la integridad e inalterabilidad de los registros de facturación, evitando el uso de software de doble uso o la manipulación de datos contables.

Desde el punto de vista de su ámbito de aplicación, VeriFactu se aplica a todos los empresarios y profesionales que estén obligados a expedir facturas conforme al Reglamento de Facturación (Real Decreto 1619/2012) y que utilicen sistemas informáticos para ello. Esto incluye, con carácter general, a los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que desarrollen actividades económicas y a los sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades.

Canarias forma parte del territorio español y sus residentes y empresas están sujetos a estos tributos estatales. Por lo tanto, la obligación de adaptar los sistemas informáticos de facturación a los requisitos de VeriFactu afecta también a los autónomos y pymes canarios que usen software de facturación en el ejercicio de su actividad.

Diferencias con el régimen general: el papel del IGIC

La principal particularidad fiscal de Canarias reside en su sistema tributario indirecto. Las Islas Canarias no forman parte del territorio de aplicación del IVA comunitario. En su lugar, aplican el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), regulado por la Ley 20/1991, con tipos impositivos y reglas propias.

Esta diferencia es relevante, pero no exime a los negocios canarios de la obligación de cumplir con VeriFactu. He aquí por qué:

  • VeriFactu no regula el contenido del impuesto indirecto aplicable, sino los requisitos técnicos que deben cumplir los sistemas informáticos de facturación.
  • Aunque una factura canaria refleje el IGIC en lugar del IVA, sigue siendo un documento de facturación emitido por un empresario o profesional mediante un sistema informático.
  • La normativa de VeriFactu no distingue entre contribuyentes del IVA y del IGIC a efectos de la obligación de usar sistemas homologados.

En consecuencia, los autónomos y sociedades con actividad en Canarias que utilicen programas de facturación deben asegurarse de que estos cumplen con los requisitos técnicos establecidos en el Real Decreto 1007/2023, independientemente de que tributen por IGIC y no por IVA.

Lo que sí varía es la estructura de las facturas emitidas: en Canarias se consignará el IGIC con sus tipos correspondientes, mientras que el formato técnico del registro de facturación debe adaptarse igualmente a los estándares de VeriFactu.

Impacto en empresas y autónomos canarios

El impacto práctico de VeriFactu en Canarias es similar al que experimenta cualquier otro negocio en el territorio nacional, con algunos matices derivados de su régimen fiscal diferenciado.

Obligación de actualizar o cambiar el software de facturación

Todos los autónomos y empresas canarias que utilicen programas informáticos para emitir facturas deben verificar que su software cumple con los requisitos técnicos de VeriFactu. Esto implica que el programa debe ser capaz de:

  • Generar registros de facturación con huella o hash encadenado que garantice su inalterabilidad.
  • Incluir en cada factura un código QR que permita su verificación ante la Agencia Tributaria.
  • Enviar los registros a la AEAT de forma voluntaria en el caso de los sistemas VeriFactu, o conservarlos de forma segura si se opta por sistemas de alta seguridad sin envío automático.

Los proveedores de software de facturación deben certificar que sus productos cumplen esta normativa. Si un negocio canario trabaja con un programa que no ha sido actualizado, deberá buscar una alternativa compatible.

Sectores especialmente afectados en Canarias

Dado el peso del turismo, la hostelería, el comercio y los servicios en la economía canaria, muchos negocios del archipiélago emiten un elevado volumen de facturas. Para ellos, la correcta implantación de VeriFactu es especialmente relevante, ya que el sistema está diseñado precisamente para garantizar el control fiscal en sectores con alta actividad transaccional.

Asimismo, las empresas canarias que operan tanto en el archipiélago como en la península o en el extranjero deben asegurarse de que su software de facturación gestiona correctamente los dos regímenes: el IGIC para las operaciones en Canarias y el IVA para las realizadas en territorio peninsular o balear.

Plazos de adaptación

Los plazos para la adaptación a VeriFactu están fijados con carácter general para todos los contribuyentes obligados, sin distinción por territorio. Según la normativa, las empresas con facturación por encima de determinados umbrales y las que utilicen sistemas informáticos de facturación deben cumplir con estos requisitos en los plazos establecidos por el Ministerio de Hacienda, que ha ido precisando el calendario de entrada en vigor progresiva. Es fundamental que los negocios canarios estén atentos a las publicaciones oficiales de la AEAT y del Ministerio para no incurrir en incumplimientos.

Recomendaciones para negocios en Canarias

Ante este escenario, los autónomos y pymes de las Islas Canarias deben adoptar una postura proactiva. A continuación se recogen las principales recomendaciones:

  1. Verificar el software actual. Contacta con tu proveedor de software de facturación y pregunta expresamente si su solución está adaptada a los requisitos de VeriFactu conforme al Real Decreto 1007/2023. Solicita confirmación por escrito.
  2. Comprobar la compatibilidad con el IGIC. Asegúrate de que el software no solo cumple VeriFactu sino que también gestiona correctamente el IGIC, sus tipos reducidos, el tipo cero y las exenciones propias del régimen canario.
  3. Consultar con tu asesor fiscal. Un asesor especializado en fiscalidad canaria podrá orientarte sobre cómo afecta VeriFactu a tu situación concreta, especialmente si operas en varios territorios o tienes operaciones mixtas con IVA e IGIC.
  4. Mantenerse informado sobre los plazos. Los calendarios de implantación pueden variar y la AEAT publica actualizaciones periódicas. Suscríbete a fuentes oficiales y portales especializados para no perderte ninguna novedad.
  5. Evitar soluciones improvisadas. Ante la obligación de adaptar tu sistema de facturación, no optes por parches temporales o soluciones no certificadas. El incumplimiento de los requisitos técnicos de VeriFactu puede derivar en sanciones significativas.
  6. Considerar el cambio a software en la nube. Muchas soluciones de facturación en la nube ya están adaptando sus plataformas a VeriFactu de forma centralizada, lo que facilita el cumplimiento sin necesidad de actualizaciones manuales por parte del usuario.

Conclusión

VeriFactu en Canarias no es un asunto ajeno a los negocios del archipiélago. Aunque el régimen fiscal canario presenta diferencias sustanciales con el territorio peninsular, especialmente en lo relativo al IGIC, la obligación de utilizar sistemas informáticos de facturación homologados afecta por igual a todos los empresarios y profesionales que tributen en España por IRPF o Impuesto sobre Sociedades.

La clave para los autónomos y pymes canarias está en actuar con antelación: revisar el software actual, asegurarse de su compatibilidad con el IGIC y con los requisitos de VeriFactu, y apoyarse en profesionales especializados para garantizar el cumplimiento. La normativa no distingue de fronteras insulares cuando se trata de la integridad de los registros de facturación, y estar al día es la mejor forma de evitar problemas con Hacienda.

Preguntas Frecuentes

Verifactu es el nuevo sistema de control y registro de facturación impulsado por la Agencia Tributaria para garantizar la integridad, trazabilidad y transparencia de todas las operaciones económicas de autónomos y empresas. Su objetivo es evitar manipulaciones en los datos contables, asegurar que cada factura emitida cumple estándares técnicos muy concretos y permitir un mayor control fiscal automatizado. Los programas de facturación compatibles deben generar un registro de cada factura y remitírselo a Hacienda o mantenerlo preparado para enviarlo cuando sea requerido. Verifactu forma parte del proceso de digitalización tributaria que se está implantando en toda España.

Aunque la normativa de Verifactu ya está aprobada, su obligatoriedad depende del calendario que establezca el Ministerio de Hacienda en la orden ministerial pendiente de publicación definitiva. La previsión general es que entre en vigor durante 2025–2026, con un periodo transitorio para que autónomos, empresas y proveedores de software adapten sus sistemas de facturación. Una vez fijada la fecha exacta, todos los negocios deberán utilizar programas que cumplan el estándar Verifactu. Es recomendable anticiparse y empezar a implementar soluciones compatibles cuanto antes para evitar prisas, errores y posibles sanciones cuando la norma sea plenamente exigible.

Verifactu aplica a todos los autónomos y empresas que emiten facturas en España, independientemente de su tamaño, sector o volumen de ingresos. Afecta tanto a profesionales que facturan directamente a clientes finales como a aquellos que trabajan para otras empresas, así como a negocios que usan software propio o plantillas manuales. También deben cumplir la norma los desarrolladores y proveedores de programas de facturación, quienes deben adaptar sus soluciones para generar registros seguros, firmados y trazables. En la práctica, cualquier persona o entidad que genere una factura deberá ajustarse al estándar Verifactu salvo excepciones muy concretas definidas por Hacienda.

El incumplimiento de Verifactu puede conllevar sanciones económicas importantes. Las multas incluyen penalizaciones por utilizar software no adaptado, manipular registros o impedir la correcta generación y conservación de los datos exigidos. Hacienda establece sanciones que pueden superar los 50.000 €, especialmente si se considera que el software permite ocultar ingresos o alterar la facturación. Además, no disponer del sistema compatible cuando sea obligatorio puede implicar sanciones por cada ejercicio o periodo incumplido. La norma pretende asegurar que todas las operaciones quedan registradas sin posibilidad de modificación, por lo que la prevención y la correcta adaptación tecnológica son esenciales.